martes, 20 de enero de 2015

Incongruencias

Yo. A la derecha no, a la izquierda. Ve hacia la luz, la oscuridad te acecha. Camina, mira al frente. Abre los ojos. Despierta. La vida te llama, el sueño está ausente. Menguan las ganas. Sobran los minutos. Que acabe la noche. El día vive, quiere morir. Cómete el sol, que no se apague. Brilla, brilla que no tienes sombra. Huye, muerde la Luna que quiere nacer. Mójate en el aire del mañana. Está ahí, no lo ves. Futuro. Pasado. Hoy. Ayer. Mañana no sé. Eres. No soy. Esencia latente, duerme. Adrenalina sedante. Inconexo. Insistente. Principio y fin. Tú.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Cuando la oscuridad nos ciega.




Paseamos por la vida con los ojos bien abiertos, captando todo lo que encontramos a nuestro alrededor, colgando en nuestro muro de la memoria las pequeñas cosas que nos hacen construir nuestro camino. Vamos recogiendo imágenes, palabras, recuerdos, sonidos, todo lo que la vida nos va regalando, puede que algunas de esas cosas no queramos guardarlas pues nos hieren cada vez que nuestra mente nos guía hacia su recuerdo, pero no por ser venenosas carecen de belleza. Las meteremos en el fondo del cajón, olvidadas hasta que un día buscando respuestas nos topemos con su hoja afilada que nos recordará lo que no debemos volver a hacer, en nuestro cajón no cabe ni una mota de oscuridad más. No obstante, a veces, en nuestro árido deseo de no volver a cometer errores, los colgamos con luces de neón en nuestra consciencia para tener constancia de ellos a cada momento. Sin embargo este es el mayor error que cometeremos, viviremos agazapados, nuestra mirada irá en linea recta como un haz de luz direccional, no nos pararemos a observar las pequeñas pero grandiosas banalidades de la vida y volveremos a tropezar, porque cuando la oscuridad nos ciega el factor sorpresa está de su parte.



                              
Lorraine.          

  

miércoles, 12 de diciembre de 2012


Hace frío. Desnúdame, caliéntame con palabras, abrásame con miradas. Funde tus dedos en mi pelo, enrédate en mi cuerpo para que no te vayas nunca. Perdamos el tiempo contando los segundos, dejando que las horas nos regalen sonrisas y que los días se conviertan en orgasmos. Hagamos que los días tengan nuestro nombre y huelan a nuestros cuerpos sobre el colchón. Deja que el tiempo sea tangible, sólo juntos podemos cogerlo con las manos, porque cuando el tiempo es contigo tú eres mis minutos, tus dedos las agujas del reloj y tu boca mi dulce muerte, acechándome en cada esquina cada vez que mis labios se encuentran con los tuyos. Dale cuerda a mi corazón con tus susurros, haz que pierda los frenos y me encamine directa hacia el abismo de tus ojos porque quiero ahogarme en ellos. Sólo resucitaré con tus dientes en mi cuello, sintiendo como la sangre fluye a borbotones, alborotada por tu olor. Sé mi eternidad y también mi muerte.



Lorraine. 
   

lunes, 10 de diciembre de 2012

Cierra los ojos. Mírame. Siente las yemas de mis dedos dibujando constelaciones sobre tus lunares. Escucha el sonido de mis pestañas rozándose al parpadear, entrelazándose como dos amantes lujuriosos. Mi respiración se va acompasando con el sonido de tu sangre, del bombeo de tu corazón. Huele mis ganas de amarte a cada segundo, se te abrasan los pulmones al respirarme como si de la última calada de un cigarrillo se tratarse. Tócame, tócame como si me miraras con las manos, calca en tus pupilas todos mis jadeos. Saborea cada susurro, impregna tu boca con mis palabras. Abre los ojos. Bésame.


                                                                                       
                                                                                                                           

Lorraine.

lunes, 23 de abril de 2012


Sota el meu llavi el seu

Sota el meu llavi el seu, com el foc i la brasa, 
la seda dels seus rulls com el pecat més dolç 
-i l'espatlla ben nua 
   ben blanca
l'ombra corba 
  incitant 
   de l'esguard:
encara un altre bes 
   un altre 
    un altre
-Quin perfum de magnòlia el seu pit odorant!


Joan Salvat Papasseit, (La rosa als llavis, 1923)



Bon Sant Jordi :)





jueves, 19 de abril de 2012

La cosa más dulce.



La primera sonrisa del día.
Esa que ni un naufragio podría hundir. La que te recuerda día a día que las cosas importantes de la vida, son las que pasan más desapercibidas. Constante como el agua de una cascada, siempre lanzándose al vacío para rellenarlo. Brillante como los ojos llenos de amor, siempre chispeantes y agradecidos. Y necesaria como el sol que ilumina la mañana, sin el cual nuestros días serian tristes y desalmados. Esa primera sonrisa del día, es la que me hace rememorar que cada instante no sería el mismo si no existieras. Porque la fragancia más dulce, se guarda en frasco pequeño.  



Para mi petit prince.
 

martes, 27 de marzo de 2012


Cuando tu mente viaja al paraíso de los sueños estos se convierten en tu realidad en ese momento. No eres consciente de lo que haces, te dejas llevar como nunca en la vida lo harías, con una soltura que tan sólo en sueños posees, divagando por los lugares más recónditos de tu ser sin miedo a lo que puedas encontrarte, sintiendo el momento, sin pensar, dejándote guiar por el corazón. A pesar de ser una simple ilusión de tu inconsciente, todo lo que sientes es real: si te pinchas sangras, si te caes, te levantas dolorida. Ese dolor es real, tan real como tú misma. Los sentimientos fluyen libres sin jaulas que los retengan. Es el instante en el que las cadenas de la razón se rompen dejando que el corazón te sostenga flotando en ese inmenso mar, puro como una noche de luna llena.